“En 6 meses más quiero estar feliz, gozando la vida y trabajando” La diferencia entre el querer, decidirse y comprometerse

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¡Sí! Yo también quiero eso. ¿Quién no lo quiere? Tu también lo quieres ¿cierto?

 

Esta es la típica frase que los profesionales con los que trabajo me dicen cuando les pregunto cómo quieren estar dentro de 6 meses – 1 año. Y hasta ahí vamos bien.

 

Pero, ¿por qué me consultan entonces? Porque justamente NO están necesariamente felices, gozando la vida y trabajando en lo que ellos quieren.

 

¿Y qué los hace quedarse ahí, no avanzar? Y aquí hay una sutileza muy interesante en su planteamiento.

 

El problema es que ellos sólo “quieren” y con el querer nada cambia, sólo es un deseo que está en tu interior, algo que quizás te da vueltas día y noche y te hace caer en ensoñaciones o te frustras cuando vuelves a la realidad. Y claro, porque el querer no te ayuda con ningún cambio concreto hacia esa dirección.

 

Es entonces cuando los llevo a que DECIDAN, porque en el DECIDIR se están poniendo como protagonistas de su propia vida, de su propio desarrollo, de su propio cambio. El decidir implica elección y eliminar toda otra alternativa. Y aquí es cuando no todos quieren llegar a decidir porque este nivel requiere más responsabilidad y también que avances al próximo, que es el que realmente genera el cambio.

 

COMPROMETERSE. Cuando te comprometes pones todo de tu parte para alcanzar tu objetivo, sin excusas. No hay excusas de tiempo, de falta de recursos, de inconvenientes. El que se compromete busca arduamente las soluciones al problema que surja para resolverlo y llegar a su objetivo, que es uno y nada más que uno: “estar feliz, gozando la vida y trabajando”

 

Cuando te comprometes vas a la acción, es deseo inicial, esa decisión, se convierten en actos concretos que te llevan hacia la dirección que definiste. ¿Errores? Por supuesto, ten en cuenta que siempre habrán y que te encontrarás con ellos desde el principio hasta el final, pero cuando estás comprometido los problemas significan una oportunidad de aprender, de buscar creativamente las soluciones para continuar y llegar a tu objetivo.

 

El camino del compromiso es sólo para valientes, porque no es un camino fácil ni corto, requiere perseverancia y foco. Requiere que saques fuerza de ti, de los otros, de distintas fuentes para no abandonar tu causa en los momentos más difíciles, porque es ese sueño, ese deseo de “estar feliz, gozando la vida y trabajando” que te mueve por sobre todo y te ayuda a continuar.

 

Y ahí es donde yo he decidido estar y donde están los profesionales con los que trabajo, donde todos nos apoyamos, la creatividad surge, el compañerismo, la inteligencia, la emoción y los sueños se hacen realidad.

 

Entonces, ¿en qué posición estás tú? ¿quieres, estás decidido o comprometido en estar feliz, gozando la vida y trabajando?

 

Quedo atenta a tus comentarios. Cualquier comentario o duda puedes escribirme a lorena@moverepersonas.com

 

Un saludo,

Lorena Núñez

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